lunes, 12 de julio de 2010

Llíria - Bodegas del Campo 10/07/2010


Como siempre cumpliendo con un nuevo objetivo, con un calor abrasador llegamos a Bodegas.
La salida se presentaba inmutable a las 17.30 de la tarde, con una calor propia de un día de agosto, salimos de Líria con un objetivo claro, llegar a Bodegas.

A partir de las 18.30 cuando ya habíamos pasado el tramo más complicado la calor empezó a amansar en conjunto con un aire austero, siempre presente.
Llegamos a Bodegas sin ninguna complicación cruzandonos con alguna serpiente que rondaba por allí, bajamos hasta Casinos, y de ahí rumbo a Llíria con un pedaleo constante e incansable.

Nos falto muy poco para el record, cosa que hubiesemos conseguido si estuvieramos en invierno..
Todo a su tiempo, cumplimos un día más en nuestra pretemporada constante.

Ayer, el tour de Francia dónde todos al fin mostraron sus cartas, Contador está fuertísimo , pero quizás le falto ese punto que tiene Andy, bajo mi punto de vista, Contador sabe que tiene ganada la contrarreloj, no tiene que caer en estratagemas.
Tú puedes Alberto!

Y para rematar el día Campeones del Mundo!!!!


Foto de archivo.

sábado, 3 de julio de 2010

Llíria(Marines)- Mirador Font de l'Abella



Ayer viernes, aunque parezca extraño los dos Davids del grupo, Tesias y yo decidimos salir precipitadamente, decidimos aventurarnos hacia la Font de l'Abella, que ya sabemos a que viene su nombre, ya que para intentar coger agua ponías tu mano al servicio de las abejas, las cuales se comportaron.

Entramos por Portacoelli, justo antes de llegar a la izquierda, del camino no teníamos buena experiencia, ya que la última vez que lo transitamos nos pusimos de agua hasta las rodillas, y nunca mejor dicho.
Tomamos contacto con la montaña, esa que tanto te da como te quita, en una primera rocha, realmente fácil con su consecuente bajada, y un tramo bastante llano y despejado de trialeras y demás complicaciones, entonces nos desviamos a la izquierda, en una subida de otro mundo, en la que es muy difícil mantenerse encima de la bicicleta, ya que las piedras hacen alardes en las ruedas, y con un calor bastante fuerte, con sudor constante e inacabable, el agua no era suficiente, el cuerpo no podía con él mismo, como va a poder con una bicicleta.

Si mayores dificultades nos plantamos arriba, y cuando crees que todo ha acabado, con un trozo en subida pero bastante bien, llegaba el trozo complicado, una subida bastante empinada, con un desnivel de sobre el 8 y 9% en el que el primer plato no era suficiente, en el que tienes que mantener un ritmo y jamás mirar arriba, para complicar la cosa, no me entraba el plato, con la cual consecuencia de que me tuve que bajar, y llegar arriba entre pedaladas y como pude.

Allá arriba estaba el Tesi, esperando, mirando al horizonte, y nos dispusimos a arreglar la burra, entonces me di cuenta del porque no entraba, y era que una piedra se había depositado justo en el desviador, haciendo imposible que entrara el plato, yo subí al plato grande, mientras Tesi quitaba la piedra con la mano.

Problema solucionado, y para arriba, como bien pudimos, con curvas y trialeras bastante complicadas.
Cuando no puedes más y en tu pensamiento rodea la idea de bajarte, una curva y la ansiada Font de l'Abella, y para mi sorpresa, llena de abejones del tamaño de balón de ping pong, después del gran esfuerzo realizado te encuentras al lado de una fuente completamente llena de abejas donde tu mano es su comida preferida.
Tesías fue el primero en atreverse, y fue realmente rápido y fino, después yo mismo, tras haber pensado bastante, metí la mano despacio, las abejas no se asustaron si quiera, y llené el frasco entero de agua, buena agua, fresquísima, y que sabía a gloria después de toda la subida.

Subimos una pequeña rocha, con bastante desnivel y nos asomamos al mirador, posiblemente desde allí habían visto la zona, unas 40 personas como mucho, eso hondeaba mi pensamiento, era uno de los elegidos, la fauna era preciosa e incluso nos topamos con una serpiente a la que le habían arrancado la cabeza, ahí en ese preciso instante ves que casi todo ha valido la pena.

Aunque avisaba, Tesías, ojito con la bajada!.
Una vez bajando después de contemplar toda Líria, y parte de Valencia, la bajada era una locura, mirabas abajo y algo en tu interior te avisaba del peligro, una mala frenada, una mala curva y tu cuerpo queda al servicio de la tierra y de la montañosa zona, me dejé caer, al principio habían trozos increíbles, David se distanciaba poco a poco, y yo detrás frenando lo menos posible, pero frenando.

Pasamos el tramo más complicado, con algo en la barriga, y nos aventuramos aún más abajo, encima la lluvia venía con mucha fuerza, o al menos eso indicaban los relámpagos, eran las 18.30 y nosotros en medio del monte, esperando que la lluvia no empezara a pegar con fuerza.

Entonces ocurrió lo que podía pasar, en un trozo el cual conocía de anteriores rutas, entre por dentro con la mala suerte de pisar un trazo con grabilla, y me tiré de la bici antes de salir volando por arriba de ésta (menos mal), me levanté sin ningún daño, me dolía un poco el brazo, pero era del golpe sufrido, y seguimos bajando, hasta llegar a olocau donde el agua hizo mella, paramos en un árbol y pensamos, decidí llamar a mi primo para preguntar que tal el temporal por mi pueblo ya que Tesi se quedaba en Marines, y me dijo que despejado, entonces decidí bajar con fuerza y mojarme lo menos posible, llegando a Llíria como pudiese, y eso hize, llegamos a Marines y ya no llovía, apreté bastante y una vez en San Vicente me despreocupé.

Llegué a casa sano y salvo(pero no limpio) después de una salida espectacular, cuyo público eran algunos animales salvaje que se encontraban por allí.